Un jefe de Estado autodestructivo

Un jefe de Estado autodestructivo

Feb 05

Si manejáramos nuestras empresas como manejamos nuestro Estado, la haríamos quebrar.

Las naciones, al igual que las empresas, tienen como fin de satisfacer sus necesidades y para eso deben administrar bien sus recursos, y eventualmente producir beneficios. Para que esto suceda, se requiere de una buena dirección y sobre todo supervisión por parte del dueño o jefe de la compañía. En este sentido, cuando hablamos de un país, ¿quién es ese jefe? Pues somos nosotros, los ciudadanos: somos los jefes del Estado.